INTRODUCCIÓN

      De manera general, el término de AMBIENTE SEDIMENTARIO está definido como el conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos que se encuentran afectando la sedimentación (Fraser, 1989); cualquier libro de texto que trate sobre este tema incluye, en cierta forma, una clasificación de los ambientes sedimentarios.

 

 Tradicionalmente se han reconocido tres sitios primarios para el depósito global de sedimentos: (1) Continental, (2) Marino-marginal, y (3) Marino. Cada uno de éstos se encuentra dividido en diferentes sistemas de depósito, así como en una serie de ambientes y sub-ambientes asociados (Tabla 1).

 

SITIO PRIMARIO DE DEPÓSITO

SISTEMAS PRINCIPALES

 

 

 

CONTINENTAL

-               FLUVIAL

-               DESÉRTICO

-               LACUSTRE

-               GLACIAL

-               VOLCANICLÁSTICO

 

 

 

MARINO-MARGINAL

-               DELTAICO

-               LAGUNAR

-               ESTUARIO

-               PLAYA

-               BARRAS DE ARENA

-               PLANICIE DE MAREAS

 

 

 

MARINO

-               PLATAFORMA CARBONATADA

-               PLATAFORMA SILICICLÁSTICA

-               ABANICO SUBMARINO

-               PLANICIES ABISALES

 

Tabla 1     Clasificación general de los ambientes de depósito.

 

      En lo que respecta al depósito continental, podemos mencionar que los sedimentos son acumulados dentro de cinco sistemas bien definidos: (1) fluvial, (2) desértico, (3) lacustre, (4) glacial, y (5) volcánico. Cada uno de ellos presenta ambientes sedimentarios que lo caracteriza, aunque esto no quiere decir que sean exclusivos de dicho sistema. Por ejemplo, los sedimentos fluviales son depositados principalmente por ríos generados en regiones húmedas; sin embargo, dentro de los sistemas desértico, volcánico y glacial, también se tiene el desarrollo de ríos que depositan el material, pero con características sedimentológicas diferentes.

 

      Si bien es cierto que en el ámbito global los afloramientos de rocas sedimentarias de origen continental son menos abundantes que su contraparte depositada en sitios marinos y marginal marinos, éstas pueden llegar a representar un papel muy importante en la historia geológica de una región en particular; por ejemplo, los depósitos continentales cenozoicos de la Provincia del "Basin and Range" que en el suroeste de Estados Unidos y el noroeste de México están asociados al relleno sedimentario de cuencas en distensión terciarias.

 

      Los depósitos que se generan en los sitios continentales son sedimentos predominantemente detríticos que se caracterizan por un contenido fosilífero escaso, llegando a dominar en algunos casos, restos de madera fósil y algunos vertebrados. Sin embargo, pueden presentarse productos subordinados tales como calizas de agua dulce que contengan una gran cantidad de invertebrados fósiles. Inclusive, en aquellos sedimentos finos de planicies de inundación fluvial o lacustres, podemos encontrar una diversidad de polen y esporas muy importantes en la palinología.

 

      Este trabajo se ha desarrollado bajo dos premisas fundamentales: por un lado, determinar cuáles son las características generales que permiten diagnosticar los diferentes ambientes sedimentarios de depósito fluvial y llevar a cabo la descripción de éstas; y por otro, presentar los modelos de facies que generan y que se han propuesto para cada uno de estos ambientes y sub-ambientes de depósito.         

 

SISTEMA FLUVIAL

 

     Los depósitos fluviales están constituidos por sedimentos que se acumulan a partir de la actividad de los ríos y los procesos de deslizamiento por gravedad asociados. Aunque estos depósitos se están generando actualmente bajo una diversidad de condiciones climáticas, desde desérticas hasta glaciales, se reconocen cuatro sistemas fluviales bien definidos: (1) sistema de abanicos aluviales (alluvial fans), (2) sistema de ríos trenzados (braidded), (3) sistema de ríos meándricos (meandering), y (4) sistema de ríos anastomosados (anastomosing) (Fig. 1).

 

Fig. 1    Diferentes tipos de canales dentro de los sistemas fluviales.

 

 

      Además de su papel como receptores de información geológica valiosa, los depósitos fluviales también son importantes en el aspecto económico, ya que son, desde proveedores de material para la construcción, hasta contenedores de yacimientos minerales y de agua subterránea. Por todo lo que éstos representan, los sistemas fluviales han sido ampliamente estudiados y una compilación de trabajos importantes pueden ser encontrados en: Collison y Lewin (1983), Miall (1985), Flores y otros (1985), Reading (1986), y Ethridge y otros (1987), Miall (1992), Bridge and Mackey (1993), y Miall (1996), entre otros.

 

      Métodos recientes que intentan clasificar, describir e interpretar los sedimentos fluviales de una manera estandarizada están basados en parámetros como: (1) la jerarquía de los estratos y las superficies limítrofes; (2) las litofacies; (3) la asociación de litofacies o elementos arquitecturales; y (4) la geometría de los cuerpos sedimentarios. Sin embargo, Bridge (1993) hace una revisión crítica de estos métodos y, argumentando que pueden llegar a generar algo de confusión, hace la propuesta de una terminología simple que puede ser utilizada, sobre todo, en la descripción física de los depósitos fluviales.